A solo 6 días del primer mes del 2025, con el ímpetu de los nuevos comienzos impulsándote, estás persiguiendo una lista de metas de año nuevo. Hoy queremos plantearte otra búsqueda, una para toda la vida, un propósito.
Hay una muy profunda satisfacción, una cuasi-felicidad, inherente al logro de un objetivo deseado. Desde obtener un bien preciado -un auto del año o una consola de video juegos- hasta alcanzar una mejora en nuestras condiciones-ascensos o nuevos trabajos-, un logro harto anhelado nos llena de regocijo, pero solo el tiempo suficiente antes de emprender el camino hacia la siguiente meta, en un ciclo repetido que nace de un afán tan humano como lo es «ser feliz«.

Todos desean alcanzar la felicidad, pero perseguirla como un objetivo único puede resultar contraproducente. Lo verdaderamente significativo es hallar un propósito en la vida. Según el psicólogo y autor Daniel Kahneman, la felicidad está vinculada a emociones y sensaciones pasajeras. En cambio, reflexionar sobre nuestras experiencias pasadas nos permite evaluar si hemos tenido una vida plena o insatisfactoria..
Aquello que recordaremos depende de nuestro estado emocional actual. Si nos sentimos negativos, la mayoría de nuestros recuerdos serán negativos y no conducirán a la felicidad.

Por otro lado, contar con un propósito de vida está relacionado con la motivación, con aquello que te impulsa a levantarte cada mañana. El propósito no se basa en cómo te sientes, sino en cómo decides vivir. Aunque podemos reconocer cuando somos felices, el propósito solo se hace evidente en su ausencia. Sin un propósito claro, resulta imposible mantener la felicidad a lo largo del tiempo.
Halla un propósito de vida
El propósito de vida surge al crear valor, lo que significa que, al tener un conjunto de valores fundamentales y vivir en coherencia con ellos, es más probable encontrar sentido y propósito en la existencia. Construir una vida más significativa requiere priorizar la acción basada en esos valores por encima de emociones pasajeras.

Desde la psicología, el bienestar se define como una combinación de elementos que, en orden de importancia, incluyen significado, propósito, salud, eficacia y, finalmente, felicidad. Por eso, antes de perseguir la felicidad, es esencial darle un sentido profundo a tu vida.
Un indicador clave de significado, propósito y bienestar —y un buen punto de partida para cultivarlos— es aprender a amarte a ti mismo. Este concepto, aunque amplio, está profundamente ligado a la intuición. Tal vez la mejor forma de aproximarnos al amor propio sea desarrollando la capacidad de ser amables, de amar y de permitirnos ser amados.

Si reflexionas sobre las personas más amables que has conocido, probablemente también eran amorosas y merecedoras de amor. Por otro lado, quienes carecen de un propósito de vida suelen centrarse únicamente en satisfacer sus propias necesidades o en actuar movidos por sus deseos, emociones y egos, sin preocuparse por los demás ni por el impacto de sus acciones en el entorno.
En contraste, las personas compasivas, amables, amorosas y respetuosas suelen ser aquellas cuyos valores humanos superan la magnitud de sus egos. Alcanzar este nivel de desarrollo requiere un trabajo constante a lo largo de la vida, guiado por un propósito claro y significativo. Este propósito no solo orienta sus acciones, sino que también fortalece su carácter y su conexión con los demás.

FUENTE: Wokii.
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