Acciones como evitar aceleraciones bruscas, velocidad excesiva o vehículos encendidos en ralentí podría reducir hasta un 10 % las emisiones del sector de transporte terrestre.
Actualmente, el transporte terrestre constituye una de las principales fuentes de contaminación en el país. Según los registros de las estaciones de monitoreo de la calidad del aire, los niveles de dióxido de nitrógeno (NO₂) exceden a diario los límites establecidos en la resolución ambiental emitida por el Ministerio de Salud (MINSA) en enero de 2023, evidenciando el efecto de los vehículos sobre la salud y el medio ambiente.

A esta situación se suman los datos del Inventario Nacional 2024 de MiAmbiente, presentados como parte del Informe Bienal de Transparencia de Panamá ante la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático.
El informe indica que el transporte es la mayor fuente de emisiones dentro del sector Energía, representando el 54,4 % del total. En 2024, las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) alcanzaron 7,304.8 kt de CO₂ equivalente, lo que supone un aumento del 216,6 % respecto al año 2000, impulsado principalmente por el mayor consumo de combustibles líquidos (gas/diésel y gasolina) asociado al crecimiento del parque vehicular.
En este escenario la movilidad sostenible se convierte en un reto prioritario. Factores como el consumo excesivo de combustible, los tiempos de inactividad de los vehículos y los hábitos de conducción poco eficientes aumentan la huella de carbono. Ante esta situación, la tecnología GPS se destaca como herramienta esencial para mitigar estos impactos, al facilitar la planificación de rutas más eficientes, supervisar el rendimiento de los vehículos y reducir las emisiones contaminantes. Los beneficios de estas herramientas son cuantificables. Una planificación óptima de rutas puede disminuir hasta un 5 % la distancia recorrida, lo que reduce tanto el consumo de combustible como las emisiones de CO₂.

“El reto ambiental no es solo una responsabilidad de las autoridades, también recae en cada conductor y en las empresas que utilizan vehículos diariamente. La tecnología, como lo es Detektor GPS, permite tomar decisiones basadas en datos y aplicar cambios que generan un beneficio doble: movilidad más eficiente y menor impacto ambiental”.
señaló Luis Diego Trejos, Gerente General de Detektor Panamá y Costa Rica.
La detección de prácticas de conducción ineficientes, como aceleraciones fuertes, exceso de velocidad o motores en ralentí, haría posible reducir hasta un 10 % las emisiones derivadas del uso poco eficiente del vehículo.
Alternativas nacionales
En Panamá, soluciones como Detektor Route Planner, enfocada en optimizar rutas, y los informes BI vinculados a Detektor GPS, permiten analizar datos de movilidad y desempeño, facilitando la implementación de prácticas más sostenibles.

Por su parte, la aplicación móvil Detektor Smart Track ofrece a los conductores acceso directo desde sus teléfonos, incluyendo módulos para gestionar el mantenimiento preventivo y correctivo de los vehículos, prolongar su vida útil, reducir costos imprevistos y mejorar la seguridad vial.
La movilidad en 2025 se orienta hacia modelos más limpios, digitales y sostenibles. La incorporación de tecnología GPS representa un paso concreto y accesible para quienes buscan disminuir su huella de carbono y contribuir a un entorno más saludable en Panamá.
FUENTE / IMÁGENES: Nota de Prensa.