El más reciente Café Científico organizado por Senacyt fue la ocasión propicia para dar a conocer los hallazgos de las investigaciones más recientes realizadas en el Parque Nacional Coiba.
Con motivo del Mes de los Océanos, la Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (Senacyt) llevó a cabo un Café Científico dedicado a las investigaciones en los ecosistemas marino-costeros del Parque Nacional Coiba (PNC).
Representando a la Universidad Tecnológica de Panamá participaron los docentes investigadores Dra. Miryam Venegas y Dr. Jhonny Correa, mientras que por la Universidad de Panamá (UP) estuvieron el profesor Ángel Vega, investigador y director del CCIMBIO del CRUV, y el investigador asociado Erasmo Sánchez.

Al iniciar su presentación, el Dr. Jhonny Correa recordó que el Parque Nacional Coiba, reconocido como patrimonio mundial por la Unesco, constituye la mayor zona de protección marina de Centroamérica y el Caribe. A pesar de su rica biodiversidad e importancia ambiental, hasta ahora no existía un registro oficial de los parámetros fisicoquímicos del agua que permitiera comprender la dinámica de sus ecosistemas. Por ello, compartió los resultados de un estudio basado en ocho expediciones realizadas durante 2023 y 2024.
En su investigación, el Dr. Correa documentó los parámetros fisicoquímicos de la columna de agua a distintas profundidades en la zona este de Isla Coiba, creando el primer registro detallado de esta área. Además, en laboratorio se evaluaron las concentraciones de nutrientes marinos, como nitratos, fosfatos y silicatos.

Estos datos no solo facilitan el entendimiento de los procesos ecológicos en los ecosistemas marinos de la región, sino que también constituyen una referencia de un ambiente poco afectado por la actividad humana.
La Dra. Miryam Venegas-Anaya, docente investigadora asociada al Centro de Investigaciones Hidráulicas e Hidrotécnicas, abordó el tema “La estructura trófica y el funcionamiento de un ecosistema marino protegido tropical: el caso del Parque Nacional Coiba, Panamá”. El Parque Nacional Coiba es notable por su biodiversidad terrestre y marina, albergando más de 800 especies marinas, de las cuales 66 son endémicas.

También está en el Corredor Marino del Pacífico Tropical Oriental, iniciativa de conservación de la biodiversidad y manejo sostenible del recurso marino de la zona. Un estudio de 2021 analizó el ecosistema marino costero del PNC con un modelo trófico de 42 grupos funcionales, confirmando la validez y coherencia ecológica de los datos.
Los resultados indicaron que el ecosistema se encuentra en una fase de desarrollo temprano, con desequilibrio energético y eficiencia moderada en la conversión de energía en biomasa. Se identificó una alta conectividad en los niveles tróficos inferiores, pero limitada representación en los niveles superiores, lo que sugiere una posible vulnerabilidad frente a diversas amenazas. Por ello, se recomienda implementar estrategias de manejo enfocadas en la protección de los grupos más sensibles.
Monitoreo de la reproducción de peces
El Prof. Ángel Vega, director del Centro de Capacitación, Investigación y Monitoreo de la Biodiversidad en el Parque Nacional Coiba de la Universidad de Panamá (CCIMBIO-CRUV-UP), presentó el tema “Agregaciones reproductivas de peces: seis años de monitoreo”.

En 2012 se documentaron por primera vez en el Pacífico Oriental Tropical agregaciones reproductivas de pargos seda y mancha en el Parque Nacional Coiba (PNC), un tipo de reproducción masiva que permite garantizar la supervivencia de estas especies. Desde 2020, el monitoreo ha confirmado que al menos siete especies —cuatro pargos, un serránido, un lábrido y un caránjido— se reproducen de esta manera en tres localidades del PNC y un sitio en Islas Secas.
Se ha relacionado estos desoves masivos con el comportamiento oceanográfico del Golfo de Chiriquí y se ha observado un aumento considerable en el desembarque de pargos durante estos eventos, lo que amenaza la supervivencia de la especie. Estos estudios proporcionan información fundamental para orientar decisiones y planes de manejo pesquero en la zona.

El investigador Erasmo Sánchez, asociado al Centro de Capacitación, Investigación y Monitoreo de la Biodiversidad en el PNC de la Universidad de Panamá (CCIMBIO-CRUV-UP) presentó la conferencia: “Un viaje a través del océano, tecnología y conservación”. Sánchez destacó que los tiburones y las tortugas marinas funcionan como especies indicadoras de conectividad a gran escala, siendo esenciales para comprender la dinámica de los ecosistemas marinos.
En su estudio, 12 tortugas verdes (Chelonia mydas) y 12 tiburones martillo comunes (Sphyrna lewini) fueron equipados con marcas satelitales en el PNC e Isla Cébaco, Golfo de Chiriquí, para registrar sus patrones de movimiento tanto en aguas panameñas como en otras zonas del Corredor Marino del Pacífico Oriental Tropical (Costa Rica, Colombia y Ecuador).

Los resultados evidenciaron que ambos grupos realizaron movimientos locales dentro de áreas protegidas en Panamá y también se desplazaron hacia reservas en Colombia y Costa Rica, demostrando conectividad ecológica a nivel nacional y regional. Estos hallazgos ofrecen información científica clave para el diseño o fortalecimiento de estrategias de manejo y conservación de estas especies en Panamá.
El proyecto fue llevado a cabo de manera conjunta por el Centro de Capacitación, Investigación y Monitoreo de la Biodiversidad en el Parque Nacional Coiba de la Universidad de Panamá (CCIMBIO-CRUV-UP), la Fundación MarViva y la Federación de Pescadores Artesanales del Área de Influencia del PNC (FEPACOIBA), con financiamiento de organizaciones internacionales como Shark Conservation Fund y PEW Bertarelli Ocean Legacy.

FUENTE / IMÁGENES: Nota de Prensa.