Muy a pesar de la crisis hídrica, el Canal de Panamá experimentó un incremento en la eficiencia de sus operaciones, al tiempo que se redujo en las emanaciones de carbono.
Entre 2023 y 2024, el Canal de Panamá se enfrentó a una grave crisis hídrica que le obligó a emprender un proceso de reingeniería operativa para aumentar su eficiencia y mitigar los efectos de operar con un 25% menos de agua. No solo se logró aumentar en un 1% los ingresos, también se redujeron a la mitad los tiempos de espera de los buques, así como las emanaciones.
“Dedicamos toda nuestra capacidad a ver cómo con 25% menos agua llegábamos a las metas. [Se logró] reducir los tiempos de espera a la mitad, los tiempos de tránsito en 10% y por tanto también las emanaciones de carbono. Así que la crisis [hídrica] nos enseñó”.
destacó el administrador del Canal, Ricaurte Vásquez.
La presión de las metas era mucha, con “las finanzas públicas comprometidas” debido a la caída de la economía nacional y el canal “representando 20 centavos de cada dólar que recibe el gobierno central”, añade Vásquez. La sequía estacional agravada por el fenómeno El Niño entre 2023 y 2024 obligó al Canal de Panamá, el único del mundo que usa agua dulce, a reducir el calado y los tránsitos durante un año.

Se llegó a generar un atasco sin precedentes, con hasta 160 buques en cola para el mes de agosto de 2023, la gran mayoría sin reserva de tránsito. Para noviembre de 2023 pasaban 22 naves al día, cuando lo normal son 36, aunque nunca se llegó al peor escenario previsto: 18 cruces diarios en febrero pasado. El calado llegó a 44 pies (13.4 metros).
Luego del 15 de agosto las esclusas neopanamax, la ampliación operativa desde mediados de 2016, operan a su máximo calado, que es 50 pies o 15.24 metros, y desde el 1 de septiembre cruzan 36 buques diarios.

Medidas paliativas
El mes de octubre de 2023 fue “inesperadamente seco”, obligando al canal a sembrar nubes, un experimento poco usual que, presumiblemente dio lugar a las lluvias de noviembre; no obstante, aún está en desarrollo la analítica de datos para comprobar con precisión las magnitudes reales. En diciembre de 2023 se decidió manejar diariamente 24 tránsitos, haciendo varias cosas simultáneamente, incluyendo llenados cruzados que exigían suma precisión en la programación de tránsitos.
El Canal también pidió que el 100% de los tránsitos fueran reservados “para reducir la especulación que había en materia de quién compra qué espacio” a través del sistema de subastas.

“En el primer trimestre del año fiscal, de octubre a diciembre (de 2023), las subastas, que era nuestro mecanismo de asignación de espacio y que era dictado por el mercado, llegó a condiciones en las que se pagó hasta 4 millones de dólares por un tránsito. Nosotros no estamos aquí para especular”.
aclara Vásquez.
Para asegurar la cifra exacta de tránsitos diarios se fomentó entonces que “el buque , con más carga pasara, porque también la preocupación era el cliente final de la naviera, ante lo cual debíamos tratar de maximizar el volumen de carga que pasa por el canal”, esto, a causa de la restricción del tránsito.

“Reacomodamos los ingresos que eran dictados por oferta y demanda. (…) logramos 450 millones de dólares de ingresos simplemente por todos estos mecanismos de reservas, subastas y todo lo demás”, permitiendo una reducción de gastos operativos “simplemente por reprogramar todas nuestras actividades con un cronograma de tránsitos mucho mejor definido porque los teníamos por reservaciones” añade Vásquez.
Esta reducción se replicó también en los tiempos de espera -reducidos a la mitad-, los tiempos de tránsito -reducidos en un 10%- y las emanaciones de carbono. El Canal de Panamá desempeña un papel clave en la economía nacional. En el año fiscal 2024 generó ingresos de aproximadamente 4,986 millones de dólares, lo que es un incremento del 1% en comparación con el periodo anterior, y contribuyó al fisco con un aporte de 2,470.7 millones de dólares.
FUENTE: Prensa.
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