Música, fraternidad y cultura acampan libres en el escenario del Festival Cordillera 2025. La trova nacional se dejó escuchar en la voz de Rubén Blades.
La apertura del Festival Cordillera 2025 en Bogotá se vivió con una energía intensa, donde la música y los encuentros se mezclaron con entusiasmo.

Desde temprano, el Parque Metropolitano Simón Bolívar se llenó de banderas, sonrisas y cantos colectivos que presagiaban una velada para no olvidar, mientras luces, escenarios y pantallas transformaban el lugar en una verdadera fiesta de la música latinoamericana.
Artistas de renombre
La velada musical comenzó con Miguel Bosé, quien ofreció un repertorio lleno de nostalgia y potencia interpretativa, coreado por un público que lo acompañó en cada interpretación.

Después fue el momento de UB40, quienes llevaron al público a un viaje lleno de ritmos característicos del reggae, encendiendo la emoción con sus clásicos que atraviesan generaciones. La combinación de sonido y energía dio lugar a uno de los instantes más celebrados de la noche.
Uno de los momentos más esperados fue la actuación de Rubén Blades, referente de la salsa y la música con mensaje. Durante su presentación, una bandera de Panamá se alzó entre los asistentes, subrayando la profunda conexión que su música genera y el orgullo compartido por sus raíces. Su espectáculo transformó el escenario en un espacio de memoria y afirmación cultural.
El entusiasmo y la alegría se intensificaron con Carlos Vives, quien hizo que el público se entregara al baile con su inconfundible mezcla de vallenato y pop. Sus canciones se transformaron en verdaderos himnos de celebración, alcanzando uno de los momentos más vibrantes del festival.

La velada culminó con La Mosca, que aportó un aire de diversión y fiesta con sus ritmos pegajosos, dejando a los asistentes la sensación de haber disfrutado de una jornada inolvidable.
El Festival Cordillera 2025 fue una celebración a la vida y la música que le acompaña; miles de personas cantaron, rieron y compartieron un mismo pulso musical bajo el cielo de Bogotá. Una apertura que ratificó que el Cordillera es, actualmente, uno de los escenarios culturales más destacados de la región.

FUENTE: Red Image Studio.
IMÁGENES: José Rovira para Prensa Rock.
0 respuestas
¡Qué festival tan vibrante! Este artículo me hizo verle la vida como una fiesta de música en el Parque Metropolitano. ¡Miguel Bosé cantando como si le diera la vida, UB40 haciendo que el reggae se me pegara a la cara y luego el maestro Rubén Blades! ¿Esa bandera de Panamá? ¡Qué momento, qué orgullo! Seguro que Carlos Vives hizo que la gente se moviera como si fueran robots con ritmo y La Mosca terminó la noche haciendo que todos olvidaran si sabían o no bailar. ¡Un éxito total! El Cordillera es una verdadera fiesta cultural, ¡lo que falta es que lo abran con una cerveza y un helado!