Palpar las mamas o acudir a la mamografía favorecen la detección temprana, el arma más eficaz en la prevención del cáncer de mama.
La mamografía es el método más efectivo para detectar el cáncer de mama en etapas tempranas y se recomienda que todas las mujeres, a partir de los 35 años o según lo aconseje su médico, se realicen este examen cada año. Es crucial que su médico esté informado sobre cualquier antecedente familiar de cáncer de mama, ya que, si existen antecedentes, el protocolo de monitoreo podría ajustarse.

En ciertos casos, el médico podría sugerir un ultrasonido mamario como complemento a la mamografía.
«El ultrasonido nos ayuda a detectar lesiones en tejidos muy densos, como en mamas con una mayor proporción de tejido fibroso y glandular, mamas con prótesis, o en mujeres jóvenes que no han tenido hijos ni han amamantado. Estas características pueden dificultar la visualización de todos los detalles de la mama, y es entonces cuando recurrimos al ultrasonido«.
comenta la Dra. Gretel Palacios, Ginecóloga Obstetra.

El ultrasonido permite visualizar detalles clave, como la delimitación de lesiones (quistes o nódulos), medir su tamaño y localizar su posición exacta. Además, ayuda a evaluar el flujo sanguíneo y analizar calcificaciones o microcalcificaciones, que en muchos casos pueden ser los primeros indicios de la enfermedad.
«El ultrasonido no se prescribe de forma rutinaria junto con la mamografía en mujeres mayores de 40 años, por lo que no debe ser motivo de preocupación si su médico considera que la mamografía es suficiente».
aclara la Dra. Palacios.
Diagnóstico especializado

Si se estima necesario un análisis más detallado que el brindado por la mamografía o el ultrasonido se procede con una biopsia que hace un análisis patológico sobre células o tejido extraído. Señales que pueden motivar la realización de una biopsia incluyen cambios en la piel de la mama, inflamación de ganglios, secreciones del pezón, dolor o variaciones en la lesión respecto a exámenes previos.
Según el tamaño de la lesión, la biopsia puede realizarse mediante una aguja en el área afectada; en el caso de lesiones más grandes, podría requerirse su extracción completa mediante una pequeña incisión en el quirófano. Si el análisis de la biopsia indica que es una lesión benigna, la paciente seguirá con sus controles programados según lo indicado por su médico.
Si el resultado es maligno, el médico orientará sobre los siguientes pasos y recomendará al especialista adecuado para evaluar las opciones de tratamiento. Además de la importancia de la detección temprana, se destacan otras medidas de prevención del cáncer de mama, como mantener una alimentación balanceada, realizar actividad física de forma regular, gestionar el estrés y cumplir con los exámenes médicos recomendados.

Pruebas genéticas para detectar mutaciones en los genes BRCA1 y BRCA2, los cuales aumentan en gran medida el riesgo de desarrollar la enfermedad, pueden realizarse en el Hospital Paitilla. Consulte a su médico sobre estas opciones.
«En este mes de concienciación sobre el cáncer de mama, mi recomendación más importante es estar atenta a cualquier síntoma inusual: bultos, cambios en la piel, dolor o secreciones. No deben pasarse por alto. Si nota algo fuera de lo normal, acuda a su médico de inmediato, sin importar si coincide o no con su mamografía programada«.
concluye la Dra. Palacios.

FUENTE / IMÁGENES: Nota de Prensa.
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