Es una casa solar ubicada en Oviedo, España; una edificación ecológica cuyos ultrasensibles paneles solares le permiten tener energía incluso en días nublados.
Una edificación ubicada en el norte de España, en la localidad de Oviedo, totalmente desconectada de la red eléctrica, es capaz de obtener y almacenar luz solar, incluso en los días más nublados, para abastecerse energéticamente. Es una casa con cero emisiones de CO2. La iniciativa es resultado del sueño del ingeniero Omar Suárez, que siempre persiguió la realidad de vivir en una casa 100% solar.
“Hemos creado la vida 100% desconectada y queremos demostrar que es posible vivir en casas solares con la poca luz que reflejan las nubes».
afirma el ingeniero español.
Todas las necesidades de la estructura, incluyendo calefacción, aire acondicionado, agua caliente o iluminación, se bastan de los huidizos rayos de sol de una región en la que el 80% de los inviernos son nublados. Esta estructura es un espacio autosuficiente y eco-amigable que utiliza unos paneles súper sensibles que recubren toda la fachada y son capaces de absorber cualquier luz por poca que sea. Aquí yace la originalidad del funcionamiento.

Paneles solares únicos
Una batería que se recarga con la luz que se filtra entre las nubes activan los paneles solares de las paredes y los pisos, los cuales actúan como receptores. La temperatura de la casa se mantiene estable gracias a unos tubos con agua que se controlan digitalmente.
“Si metemos agua a 21 grados en los tubos, la casa se pone a esa temperatura. Con otros sistemas de calefacción de casas solares se necesita agua a 30 grados, al menos, para que la casa se caliente. Sin embargo, calentar el agua a 30 grados es muy difícil en los días nublados. Mientras el resto de los suelos radiantes necesitan agua por debajo de 15 grados, a nosotros nos basta con introducirla a 20 grados para enfriar toda la casa”.
explica Omar.

Y esta temperatura es también suficiente para calentar el agua de la alberca tanto en invierno como en verano. Suárez añade con entusiasmo que la tecnología que ya patentó para toda Europa, es capaz de suplir las necesidades domésticas, tanto eléctricas como térmicas, de una familia o un edificio, sin pagar una sola factura de energía.
Necesidad de inversiones
La empresa Sunthalpy, fundada también por Suárez, posicionó esta variante de tecnología solar en el mercado, proponiéndose descarbonizar los inmuebles, que representan entre el 36% y el 40% de las emisiones generales de CO2 en Europa.

La casa es el primer prototipo de una vivienda sin emisiones de CO2. Mide 186 metros y tiene cuatro cuartos, tres baños, comedor y sala y una alberca al aire libre climatizada. El siguiente paso es la comercialización de este tipo de viviendas. Y el principal escollo es el económico. Todavía es una tecnología que no es accesible a la mayoría de la población, por eso demanda ayudas del gobierno que apoyen este tipo de construcciones.
“Necesitamos que más empresas y particulares con posibilidades económicas apoyen esta tecnología para que bajen los costes y se pueda llevar a todo el mundo”.
dice Suárez.
A la fecha, la mayoría de las casas solares utilizan paneles fotovoltaicos o paneles térmicos que no llegan a calentarse lo suficiente y toman energía de alguna red eléctrica, y siguen quemando combustible fósil. La Casa de Suárez viene a ser la diferencia.
FUENTE / IMÁGENES: Wokii.