El sector de los seguros mira con preocupación los efectos del cambio climático sobre las condiciones necesarias para la operación de los mercados. La civilización misma está bajo amenaza.
Allianz SE, una de las aseguradoras más grandes del planeta, ha introducido una nueva perspectiva en el debate ambiental al advertir que la crisis climática podría acabar con el capitalismo. Esto se debería al elevado costo de los eventos climáticos extremos y la amenaza que supone una parálisis en el sector financiero.
Según Günther Thallinger, directivo de Allianz SE, el mundo se acerca rápidamente a un umbral térmico que haría imposible a las aseguradoras seguir cubriendo muchos riesgos climáticos. A falta de seguros —que ya dejan de ofrecerse en ciertas zonas—, muchos servicios financieros dejarían de ser viables, incluyendo hipotecas e inversiones.

Las emisiones de carbono a nivel global continúan en aumento, y con las políticas actuales se prevé que la temperatura media del planeta se eleve entre 2,2°C y 3,4°C respecto a los niveles preindustriales.
«Los daños a 3°C serán tan grandes que los gobiernos no podrán proporcionar rescates financieros y será imposible adaptarse a muchos impactos climáticos«.
dijo Thallinger, presidente del consejo de inversiones de Allianz SE y CEO anterior de Allianz Investment Management.
La industria aseguradora, cuyo núcleo es la gestión de riesgos, ha venido abordando con gran seriedad las amenazas derivadas del cambio climático desde hace tiempo. En informes recientes, Aviva señaló que los daños provocados por fenómenos meteorológicos extremos entre 2013 y 2023 ascendieron a 2 billones de dólares, mientras que GallagherRE estimó que solo en 2024 las pérdidas fueron de 400.000 millones. Por su parte, Zurich enfatizó que alcanzar emisiones netas cero para 2050 es una meta «fundamental«.
«La buena noticia es que ya tenemos las tecnologías para pasar de la combustión de combustibles fósiles a la energía de cero emisiones. Lo único que falta es velocidad y escala. Se trata de salvar las condiciones bajo las cuales los mercados, las finanzas y la civilización misma pueden seguir operando«.
ha dicho Thallinger.
Nick Robins, presidente del Laboratorio de Finanzas para una Transición Justa de la London School of Economics, dijo: «Este devastador análisis de un líder mundial en seguros expone no solo la amenaza financiera sino también la civilizatoria que plantea el cambio climático. Debe ser la base para una acción renovada, particularmente en los países del sur global«.
«El sector de seguros es un canario en la mina de carbón cuando se trata de los impactos climáticos«.
dijo Janos Pasztor, ex secretario general adjunto de la ONU para el cambio climático.
Servicios financieros amenazados
El argumento expuesto por Thallinger en una publicación de LinkedIn comienza enfocado en el daño cada vez más grave causado por la crisis climática: «El calor y el agua destruyen el capital. Las casas inundadas pierden valor. Las ciudades recalentadas se vuelven inhabitables. Clases de activos enteros se están degradando en tiempo real«.
«Nos estamos acercando rápidamente a niveles de temperatura – 1,5°C, 2°C, 3°C – en los que las aseguradoras ya no podrán ofrecer cobertura para muchos de estos riesgos», dijo. «Las cuentas no cuadran: las primas requeridas superan lo que la gente o las empresas pueden pagar. Esto ya está sucediendo. Regiones enteras se están volviendo no asegurables«.
añade Thallinger citando a compañías que dejaron de ofrecer seguros de hogar en California luego de los incendios forestales.
La falta de seguros significa que otros servicios financieros dejan de estar disponibles: «Esto es una crisis crediticia inducida por el clima«, lo que Thallinger califica como un riesgo sistémico que «amenaza los cimientos mismos del sector financiero«.
«Esto se aplica no solo a la vivienda, sino también a la infraestructura, el transporte, la agricultura y la industria«, dijo. «El valor económico de regiones enteras – costeras, áridas, propensas a incendios forestales – comenzará a desaparecer de los libros financieros. Los mercados volverán a fijar precios, rápida y brutalmente. Así es como luce un fallo de mercado impulsado por el clima«.
En opinión de Thallinger, ningún gobierno podrá cubrir de forma realista los daños cuando múltiples eventos de alto coste ocurran en rápida sucesión, como predicen los modelos climáticos. Ya en Australia, el gasto en recuperación de desastres se ha multiplicado por siete entre 2017 y 2023.
La idea de que miles de millones de personas puedan simplemente adaptarse a los crecientes impactos climáticos es un «falso consuelo«, dijo: «No hay forma de ‘adaptarse' a temperaturas más allá de la tolerancia humana… Ciudades enteras construidas en llanuras aluviales no pueden simplemente levantarse y moverse cuesta arriba«.
Con el incremento de los 3°C, los daños climáticos no podrán ser asegurados, ni cubiertos por el gobierno, ni adaptados.

Dijo Thallinger: «Eso significa no más hipotecas, no más desarrollo inmobiliario nuevo, no más inversión a largo plazo, no más estabilidad financiera. El sector financiero tal como lo conocemos dejará de funcionar. Y con él, el capitalismo tal como lo conocemos dejará de ser viable«.
Indicó que la única vía efectiva para enfrentar la crisis climática es disminuir el consumo de combustibles fósiles o capturar las emisiones, considerando cualquier otra medida como una pérdida de tiempo o una distracción. Sostuvo además que el capitalismo debe asumir la responsabilidad de esta crisis, empezando por dar a los objetivos de sostenibilidad la misma importancia que a los resultados financieros.
Muchas instituciones financieras se han alejado de la acción climática después de la elección del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien ha calificado dicha acción de «estafa verde«. Thallinger puntualiza: «El coste de la inacción es mayor que el coste de la transformación y la adaptación. Si tenemos éxito en nuestra transición, disfrutaremos de una economía más eficiente y competitiva [y] una mayor calidad de vida«.
Contribución de Damian Carrington.
FUENTE: The Guardian.
IMÁGENES: Pexels.




