China completa un cinturón verde de 3.000 km alrededor de su mayor desierto, el Taklamakán, considerado mundialmente como «el más hostil del mundo».
En el transcurso de 46 años de éxitos y reveses, los horticultores chinos han logrado rodear de árboles todo el desierto de Taklamakán. El desierto bautizado según su etimología local, que significa «Entra y no salgas«, es considerado el desierto más hostil del mundo.
La plantación de los últimos 100 árboles alrededor del borde sur del desierto completa un cinturón verde de árboles de 3.000 kilómetros en un esfuerzo épico coloquialmente bautizado como la Gran Muralla China «Verde«. Las regiones del norte y el oeste de China enfrentan tormentas de polvo y arena provenientes del desierto de Taklamakán y deterioran la calidad del aire y amenazan con la desertificación de las tierras agrícolas.

Este desierto, el segundo más grande del mundo en arenas movedizas, también es el lugar más alejado de cualquier océano en el planeta. Las áreas que lo rodean están entre las más desfavorecidas económicamente en toda China.
La Gran Muralla China…Verde
El proyecto “Three-North Shelterbelt”, en proceso desde 1978, es el que dio origen a esta Gran Muralla China Verde.

Fue bajo el mandato de Deng Xiaoping que comenzaron las labores de reforestación que, a la fecha, ha logrado llenar más de 30 millones de hectáreas de árboles.
La deficiente planificación, el inadecuado seguimiento y la elección incorrecta de especies han resultado, en algunos casos, en la muerte masiva de árboles, ya sea por la falta de riego o por infestaciones de escarabajos.
Además, ecologistas han señalado que el proyecto amenaza fuentes delicadas de agua subterránea. Sin embargo, su implementación logró reducir el tamaño total del desierto de Gobi en 2.000 kilómetros cuadrados en 2022 y ayudó a compensar una parte significativa de la huella de carbono de China.
Desertización bajo control
A pesar de las dificultades, el proyecto Three-North Shelterbelt sigue en marcha hasta alcanzar la cobertura forestal total de la nación china a un 25%. El proyecto ha aumentado la cobertura forestal en Xinjiang, la árida provincia del extremo oeste de China, del 1% en 1949 al 5% en la actualidad. Tras cuatro décadas de plantación, los funcionarios están mejorando el proceso de reforestación al combinar especies para sobrevivir en el duro clima.

El funcionario forestal de Xinjiang, China, Zhu Lidong, confirmó que la plantación continuará para mantener la desertificación bajo control y reforzar el «muro». La siguiente etapa incluirá bloques de huertos para mejorar las condiciones económicas de las personas que viven alrededor del desierto.
FUENTE: Reuters.