Un defecto congénito privó a Pegleg Bennett de su pierna derecha, pero no de su fuerza de voluntad. Hoy recorre los mares ascendiendo a las crestas de las olas más grandes del mundo.
A sus 55 años, Pegleg Bennett es un socorrista y surfista profesional especializado en olas grandes que ha recorrido las costas de países como Indonesia, Hawái, Australia y Portugal, dando cátedra del poder de la fuerza de voluntad humana. Y es que este atleta británico nació con una malformación congénita que obligó a los médicos a amputarle el pie con apenas 13 meses de edad.
Esta condición no pudo impedirle perseguir su pasión por el surf, representar su país en campeonatos de parasurf y competencias de resistencia como Survivor y ser pionero en el desarrollo de prótesis diseñadas específicamente para surfistas.
Su historia
Bennett vino al mundo sin el tobillo en su pierna izquierda y con el pie deformado y severamente dañado. En el hospital, los médicos ofrecieron a sus padres la posibilidad de amputarle el pie, asegurando que esta decisión le brindaría una mejor calidad de vida. Con todo, creció como un “niño del agua” y, dado que su padre era un gran nadador, la progresión al surf fue natural, a pesar de la falta de su pie.

A lo largo de su vida adulta, Bennett ha sido una figura destacada en el mundo del parasurf, un deporte que ha vivido una transformación profunda. El gran cambio ocurrió en 2015, cuando la Asociación Internacional de Surf (ISA) organizó el primer Campeonato Mundial de Surf Adaptado, un evento que reunió a surfistas de diversas partes del mundo.
Desde entonces, la disciplina ha ganado gran popularidad y se ha convertido en el área de mayor crecimiento dentro del surf. Actualmente, el equipo de parasurf de Inglaterra ocupa el séptimo lugar a nivel mundial, en gran parte gracias a la guía y motivación del atleta. Al respecto, Bennett señala que la comunidad del parasurf está formada por una amplia variedad de atletas con diversas discapacidades.
“Entrené a alguien con parálisis cerebral, esclerosis múltiple, entreno a algunos chicos ciegos y, obviamente, a algunos con amputaciones. Si alguien tiene una discapacidad y quiere meterse al océano y coger olas, puedo lograrlo. No creo en las barreras. Creo que podemos lograrlo”.
ha dicho Pegleg, también padre de tres hijos.
Sobre su prótesis, una pierna hecha de fibra de carbono y titanio, afirma deberle el haber llevado su surf a un “nuevo nivel”.
“Tengo una pierna específica para surfear. Tiene una articulación de tobillo de titanio, así que puedo mantenerme en la tabla mucho mejor que antes”.
añade Pegleg.

FUENTE / IMÁGENES: Good News Network.
IMÁGENES ADICIONALES: Instapegleg.

