Hace algunos años la fotografía viral de un Luke de 15 años de edad, cubierto de sangre y llevando en brazos a un zorro herido antes de ponerlo a salvo, llenó de inspiración y esperanzas al mundo.
Luke Rowles es gente que inspira. El muchacho inglés se volvió viral por su valentía y compasión tras convertir una ocasión cotidiana en un acto heroico. Aquel día, Luke se encontró con un grupo de hombres que maltrataba a un zorro amordazado con cinta adhesiva. Sin dudarlo, los enfrentó, rescató al animal y corrió a casa junto a su madre, Diane Rowles. De aquello, recuerda el miedo y la angustia en el rostro del niño mientras llevaba al animal en brazos. Con cuidado, limpió las heridas del zorro y lo asistió en su recuperación, antes de devolverlo a la naturaleza con seguridad.

Luke lo llevó a lo profundo del bosque, lejos del peligro, y lo liberó. El zorro, a pesar de todo lo que había soportado, encontró la fuerza para volver a correr libre.
Este gesto de valentía fue capturado en una fotografía que rápidamente se viralizó en las redes sociales, mostrando a Luke cubierto de sangre mientras sostenía al zorro herido. Aquello cambiaría su vida y la de su familia para siempre, dándoles una misión que perseguir.

Compasión por el reino animal
En 2007, la familia de Luke se trasladó a Bulgaria. Conmovidos por las difíciles condiciones que sufrían los animales callejeros —frecuentemente maltratados, desatendidos o peor—, sintieron que debían hacer lo posible para reubicarlos en hogares llenos de cariño en el Reino Unido, los Países Bajos y otros lugares.

La conexión de su hijo con un perro callejero llamado Ranger, llevaron a Tony y Diane, los padres Rowles, a crear la organización RSDR. El esfuerzo familiar por proteger a los callejeritos de Bulgaria es verdaderamente encomiable, si bien no ha estado libre de desafíos e impedimentos de las autoridades y vecinos de su comunidad.
En 2020, el refugio de Rowles recibió la negativa a realizar un registro oficial. Con todo, la familia Rowles sigue atendiendo a los animales rescatados incluso antes de la negativa. Muchos de estos perros y gatos, que quizás nunca hallen un hogar permanente, ahora cuentan con un espacio seguro y lleno de amor y cuidados.
Para los Rowles, el refugio no es solo un lugar de protección, sino su hogar y estos animales no son solo mascotas; son parte de la familia.

Constantemente, la fundación de la familia RSDR comparte en sus redes sociales sus rescates más recientes, emocionantes historias de recuperación y novedades sobre su proyecto eventual de crear un nuevo refugio para ayudar a más animales en necesidad. Que sus acciones inspiren a más personas en el mundo a ser más compasivos y a negarnos a callar ante la crueldad y la injusticia contra la naturaleza.
FUENTE / IMÁGENES: Newsner / La Casa del Curioso / Street dog rescue.