Sector privado, gobierno, sociedad civil y academia colaboran para diseñar la hoja de ruta nacional para abordar la contaminación por plásticos.
Panamá cuenta con una hoja de ruta definida formalmente para abordar la problemática de la contaminación y gestión inadecuada de residuos plásticos, que se diseñó mediante el esfuerzo concertado del gobierno, encabezado por el Ministerio de Ambiente, el sector privado y organizaciones de la sociedad civil y la academia.

Con el apoyo del Foro Económico Mundial a través del Global Plastic Action Partnership (GPAP), esta iniciativa busca coordinar esfuerzos con todos los sectores del país para enfrentar el problema de la contaminación por plásticos durante los próximos 15 años, con miras a presentar un escenario alentador hacia el año 2040. Además de abordar el problema ambiental, la iniciativa pone especial énfasis en el impacto social, buscando convertir la situación actual en una oportunidad de progreso y desarrollo económico.
La Hoja de Ruta
La hoja de ruta ofrece un marco detallado que facilita a las autoridades elegir los mejores cursos de acción para abordar la contaminación por plásticos. Este proceso de toma de decisiones se sirve de información previamente recopilada por GPAP, que evidencia el estado actual de la cadena de valor del plástico en el país y el destino de los residuos plásticos, habiendo tomado como año base el 2022.

En ese contexto, el estado actual del país es preocupante, con un 88 % de los desechos plásticos que terminan en vertederos o en “vertederos a cielo abierto”, de modo que, a solo un mes de haber sido presentada, la hoja de ruta no podría haber llegado en un mejor momento.
El plan de acción propuesto contempla medidas como la adopción de materiales alternativos, la inversión en reciclaje y la construcción de rellenos sanitarios, con el objetivo de reducir esta cifra drásticamente al 12 % para 2040, abriendo así el camino hacia la eliminación definitiva de los residuos plásticos mal gestionados.

La gestión estratégica de la iniciativa partió por la creación de cinco grupos de trabajo para coordinar la ejecución de las soluciones propuestas, de manera concreta y priorizada, activando la gestión de los actores nacionales en pos de la construcción de un panorama manejable y sostenible en el tiempo.
Presupuesto
Entre los primeros deberes del comité de gestión figura el diseño de una hoja de ruta de financiación, que identifique tanto las necesidades económicas como los actores que pueden cubrirlas, incluyendo donantes, sector privado, banca de desarrollo y el sistema financiero. Aunque no se han definido los donantes específicos, el respaldo financiero del Reino Unido y Canadá a GPAP, permitirá atraer aliados naturales a la causa.

Las hojas de ruta no solo visibilizan la problemática global de la mala gestión de residuos plásticos, sino que hacen hincapié en la urgencia de una acción coordinada y de financiación para la búsqueda de soluciones sostenibles hacia 2040. La implementación de soluciones se ha dividido en etapas.
Las primeras se basan en la prevención de la generación de residuos, incentivando al sector privado a rediseñar empaques reciclables y adoptar materiales alternativos. Luego, se contemplan inversiones para gestionar los residuos ya generados, como el desarrollo de rellenos sanitarios y el reciclaje mecánico.
La hoja de ruta también contempla estrategias de educación ciudadana, esenciales para promover un cambio cultural y lograr el compromiso de toda la sociedad panameña en esta transición. En este sentido, no se trata de proceder desde cero, ya que existen iniciativas de educación ambiental en el país a cargo de fundaciones y el gobierno.

Aquí, la hoja de ruta vendría a acelerar y optimizar la labor con la creación de una infraestructura que permita a los ciudadanos aplicar lo aprendido, por ejemplo, facilitando el acceso a centros de reciclaje cercanos.
Se trata de un esfuerzo multiactor que abarca todos los niveles de la sociedad —desde grandes empresas y políticas públicas hasta cada ciudadano de a pie— para alcanzar juntos el escenario propuesto. Panamá fue el primer país de Centroamérica en unirse a la iniciativa, la más grande a nivel global enfocada en combatir la contaminación por plásticos.

La Hoja de Ruta ya logró en 25 países una efectiva colaboración entre el sector público, privado y la sociedad civil, lo que genera altas expectativas de que sus resultados se concreten pronto como una realidad.
FUENTE: La Estrella.
IMÁGENES: Pexels.