Especies emblemáticas como el tiburón martillo, fueron marcadas con tecnología satelital en aguas del Pacífico panameño.
Conservar los ecosistemas marinos y aplicar prácticas de pesca sostenibles es clave para proteger la biodiversidad y el bienestar de las comunidades costeras. En este marco, se desarrolla una nueva iniciativa de conservación en el Gran Golfo de Chiriquí (GGCh), con el fin de proteger mejor a los tiburones y fomentar una pesca costera más responsable.

Este proyecto, respaldado financieramente por Shark Conservation Fund y Pew Bertarelli Ocean Legacy, y con apoyo técnico de entidades como Migramar, promueve la sostenibilidad marina y el mantenimiento de los medios de vida locales. La propuesta impulsa la adopción de buenas prácticas pesqueras que minimicen la mortalidad de tiburones y favorezcan la salud de los ecosistemas marinos y costeros.
Gestión comprometida

Esta iniciativa, fundamentada en la ciencia y con colaboración comunitaria, es un avance esencial hacia una gestión más consciente del recurso marino y la protección de especies en riesgo en el Pacífico panameño, zona que alberga ecosistemas esenciales, como arrecifes de coral y manglares, fundamentales para el equilibrio ecológico y la seguridad alimentaria.
En una acción conjunta orientada a profundizar en la investigación y conservación de especies altamente migratorias en el Pacífico Tropical Oriental (PTO), la Fundación MarViva y el Centro de Capacitación, Investigación y Monitoreo de la Biodiversidad en el Parque Nacional Coiba (CCIMBIO) realizaron el marcaje satelital de 11 tiburones martillo machos (Sphyrna lewini), capturados en aguas cercanas a Isla Cébaco, al sur del golfo de Montijo.
Estos ejemplares, de más de dos metros de longitud, forman parte de un esfuerzo significativo para conocer y proteger a esta especie en peligro crítico de extinción. Luego de siete meses de trabajo técnico, el marcaje permitirá seguir en tiempo real los desplazamientos de los tiburones, lo que facilitará el análisis de su comportamiento, rutas migratorias y patrones de distribución.

Según Luis Montes, biólogo del CCIMBIO, esta información es clave para establecer estrategias de manejo y protección más efectivas. Asimismo, Onelys Alvarado, bióloga de Fundación MarViva, destacó que entre octubre y noviembre de 2024 se marcaron 12 tortugas verdes hembras (Chelonia mydas) en el arrecife de Bahía Damas, Isla Coiba.
Estos datos contribuirán a reforzar medidas de conservación y protección de sus hábitats, reduciendo los impactos negativos sobre esta especie vulnerable. El proceso de captura, manipulación y liberación se llevó a cabo bajo estrictos protocolos científicos y de bienestar animal, con el apoyo clave de la Federación de Pescadores Artesanales del Parque Nacional Coiba (FEPACOIBA).
Tanto Fundación MarViva como el CCIMBIO, al igual que otras organizaciones que trabajan en la región del PTO, reiteran su compromiso de utilizar el conocimiento científico como herramienta para la conservación de especies migratorias y el fortalecimiento de una gestión sostenible de los ecosistemas marinos. Este compromiso ha sido esencial para el avance del proyecto.

En este sentido, subrayan la importancia de la cooperación entre instituciones y países para lograr resultados significativos en la protección del océano.
FUENTE / IMÁGENES: Nota de Prensa.
