SukkhaCitta, el emprendimiento de Denica Riadini-Flesch con alcance social, no solo fomenta la propagación de la cultura artesanal indonesia, sino que dota a sus colaboradoras con habilidades empresariales necesarias para monetizar su trabajo.
Denica Riadini-Flesch es una economista indonesia, egresada de la Universidad Erasmo de Róterdam, que se ha desempeñado como consultora de desarrollo para el Banco Mundial y desde 2016 dirige la compañía de confección de prendas de alta calidad SukkhaCitta, cuyos productos llegan a más de 30 países. El germen de su idea surgió durante su paso por el Banco Mundial cuando tuvo un acercamiento con las necesidades reales de las mujeres en las zonas rurales de su natal Indonesia.

Actualmente, SukkhaCitta es una empresa social “de la granja al armario” que vende ropa de alta calidad confeccionada de forma tradicional en su sitio web, así como con varios distribuidores, al tiempo que brinda un trabajo bien remunerado para su personal de artesanas.
SukkhaCitta significa “felicidad” en indonesio y Denica Riadini-Flesch acuñó el término en 2016 para cristalizar una idea que pretendía ayudar a las mujeres dedicadas a la industria textil con la intención de que recibieran salarios más dignos. SukkhaCitta llevó a la creación de escuelas artesanía donde las jóvenes pueden trabajar y aprender las habilidades necesarias, para perpetuar su cultura indígena y eventualmente llegar al mercado mundial.

Huella positiva
El proyecto tiene un impacto positivo en el medio ambiente. Denica y su equipo encontraron una alternativa al uso convencional de algodón importado, cultivado en grandes monocultivos que emplean productos químicos perjudiciales para el planeta.

Su solución se basó en rescatar el conocimiento tradicional de una generación anterior de productores de algodón en Indonesia, quienes integran esta fibra textil en el ecosistema de manera natural y sin recurrir a químicos. SukkhaCitta comenzó a cultivar su propio algodón mediante agricultura regenerativa en una tarea que aúna a otras 23 especies para restaurar la salud del suelo y mantener la biodiversidad.
FUENTE / IMÁGENES: Wokii.