En la jerarquía animal los felinos silvestres surgen majestuosos como los grandes guardianes del bosque panameño. Es momento de valorar su importancia.
El jaguar, el puma, el ocelote, el tigrillo, el yaguarundí y la oncilla son las seis especies distintas de felinos que conforman la fauna nacional, todas todas consideradas en peligro. Estos felinos juegan un papel crucial en el equilibrio ecológico, pero enfrentan amenazas como la deforestación, los cambios en el uso del suelo, la reducción de sus presas naturales y la caza furtiva.

En el caso del jaguar, una de las principales problemáticas es el conflicto con ganaderos, quienes muchas veces los cazan en represalia por los ataques a su ganado. El ocelote, también conocido como manigordo, es el felino mediano más común del país y habita en diversas regiones, especialmente en áreas con remanentes de bosque. Su dieta incluye animales como ñeques, ratas espinosas y perezosos.
Por su parte, el margay o tigrillo es más pequeño que el ocelote, con un cuerpo delgado y una cola larga. Su patrón de manchas hace que a menudo se le confunda con el ocelote, aunque sus características físicas son distintas.

Acciones implementadas
Erick Núñez, jefe nacional de Biodiversidad, MiAMBIENTE impulsa el desarrollo de estrategias para reducir los riesgos que enfrentan estos felinos, como el fortalecimiento del Sistema Nacional de Áreas Protegidas, el monitoreo de sus poblaciones y la promoción de prácticas ganaderas que minimicen el conflicto con jaguares.
Asimismo, se colabora con ONGs, comunidades locales y el ámbito académico para fomentar la coexistencia entre humanos y felinos silvestres.

En conjunto con la Fundación Yaguará Panamá y ONU Ambiente, se está llevando a cabo un censo de jaguares en la zona oriental del país. En su primera fase, se estimó una población de 270 jaguares en un área de aproximadamente 2,876,915 hectáreas, lo que equivale al 38% del territorio nacional.
Este estudio forma parte del proyecto GEF 7: Conservación de felinos silvestres y especies de presas a través de alianzas público-privadas y gestión de conflictos entre humanos y jaguares en Panamá. Ricardo Moreno, presidente de la Fundación Yaguará Panamá, destacó que los resultados del censo deben servir de base para diseñar estrategias y herramientas que garanticen la protección de estas especies.

La investigación incluyó el uso de cámaras trampa en nueve áreas protegidas clave dentro del complejo Parque Nacional Chagres-Parque Nacional Darién, permitiendo evaluar la salud de las poblaciones de felinos y otros mamíferos terrestres. Además, se analizaron factores como la deforestación, el cambio en el uso del suelo y la calidad del hábitat.
MiAMBIENTE trabaja en conjunto con diversas organizaciones para establecer normativas que protejan y conserven estas especies emblemáticas. Un ejemplo de ello es el Decreto Ejecutivo N° 12 del 23 de febrero de 2018, que declaró una celebración para concienciar a la sociedad sobre la importancia de preservar a los felinos silvestres.
FUENTE / IMÁGENES: MiAMBIENTE.