Aceite usado

Una inesperada materia prima para producir bioplásticos

Un proceso químico mezcla aceite de desecho y dióxido de carbono para generar carbonatos de alto valor agregado útiles para crear materiales como bioplástico.
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Un equipo de investigadores de la Universidad de Chile desarrolló un método para transformar el aceite usado de los hogares en bioplásticos.

El aceite de cocina usado suele terminar vertido en el fregadero, el baño o los cestos de basura, lo cual significa no solo su desaprovechamiento, sino una serie de nocivos perjuicios ambientales. Francisca Werlinger, investigadora de postdoctorado de la Facultad de Ciencias Químicas y Farmacéuticas de la Universidad de Chile, consciente de esta preocupante situación, trabaja arduamente para darle un uso al aceite usado y evitar que contamine hasta 40 mil litros de agua.

Aceite usado

Si el aceite de desecho es eliminado de manera incorrecta llegará a los océanos. Tal situación es igual de perjudicial como cuando ocurre un derrame de petróleo en el océano, es exactamente lo mismo. El aceite es menos denso que el agua. La mayoría de las personas piensa que el aceite es más denso, pero es más viscoso”.

afirma Werlinger.

El método propuesto por Werlinger y su equipo aprovecha reacciones químicas resultantes de la combinación de CO2 con residuos de aceite usado, para generar una mezcla compuesta cuyas propiedades le otorgan un valor agregado.

Aceite usado

«Si se arroja aceite al agua este queda arriba generando como una especie de colchón, lo que va a intervenir impidiendo, por ejemplo, el intercambio gaseoso en el océano. Todos los peces requieren oxígeno, entonces si yo tengo un colchón (aceite) sobre el agua va a impedir que ese intercambio gaseoso se lleve a cabo de manera correcta. Impide también que, por ejemplo, los rayos del Sol penetren a través del agua, entonces se van a ver afectados procesos biológicos, como la fotosíntesis, que también tiene que ocurrir en el ecosistema acuático”.

añade.

Así, Werlinger y Oleksandra Trofymchuk están trabajando para depurar un método replicable capaz de producir bioplástico de manera sostenible, fomentando una solución circular que le da una nueva vida al aceite usado, al tiempo que evita que se genere desecho contaminante.

Aceite usado

A través de diversas reacciones químicas, insertamos el CO2, cuyas concentraciones desmesuradas en la atmósfera están directamente relacionadas con el cambio climático. Por ende, con la mezcla de aceite de desecho y dióxido de carbono, logramos generar unos compuestos llamados carbonatos cíclicos para, finalmente, obtener un producto de alto valor agregado denominado biopoliuretano, que vendría siendo un tipo de biopolímero o, en otras palabras, bioplástico”.

puntualiza.

Aceite usado como biopoliéster

Aceite usado

Con el compuesto han creado biopoliéster. La primera etapa de su síntesis es casi idéntica al proceso empleado para producir biopoliuretano hasta llegar al aceite epoxidado, con la diferencia de que se aplica un proceso catalítico denominado ROCOP (Ring Opening Copolymerization) que añade anhídrido cíclico al compuesto. Sin duda, una solución tecnológica con el potencial para disminuir el flagelo del «desecho» en la gestión de la crisis climática.

FUENTE: Journal of CO2 Utilization / ACS Omega.

IMÁGENES: Pexels.

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