Merecemos (y necesitamos) paz, movernos en ‘espacios seguros y sin perjuicios', en los que expresar libres lo mejor de nuestro ser. Hacer de un entorno laboral, un espacio seguro y sin ‘mobbing', más que una ganancia, es una necesidad.

El que una empresa cuente con un ambiente laboral saludable y digno es fundamental para mantener la eficiencia del recurso humano, evitar la rotación de personal, y favorecer el desarrollo profesional de los empleados. Este «ambiente sano» es requisito esencial para que una empresa se ciña a los parámetros ESG, elementos fundamentales para consolidar una buena reputación corporativa y una buena imagen para con los stakeholders.
El mobbing o acoso laboral es definido por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) como “la acción verbal o psicológica de índole sistemática, repetida o persistente por la que, en el lugar de trabajo o en conexión con el trabajo, una persona o un grupo de personas hiere a una víctima, la humilla, ofende o amedrenta”.
El concepto, acuñado por Heinz Leymann en 1990, describe aquellas conductas de violencia psicológica que se repiten de forma sistemática con el fin de aislar a la víctima, dañar su reputación y afectar su desempeño en el trabajo para provocar su renuncia o despido. Para identificar una situación de mobbing es necesario sondear el ambiente en busca de algunos indicios como:
- Insultos.
- Humillación.
- Exceso de trabajo.
- Chismes.
- Calumnias.
- Exclusión y aislamiento.
- Burlas y bromas pesadas.
- Amenazas verbales o escritas.

Es fundamental tanto identificar el mobbing como prevenirlo. Es por esto que compartimos contigo algunas formas de evitarlo dentro de tu empresa.
12 formas de prevenir el mobbing laboral
1. Comunicación
Lo fundamental es definir claramente las conductas que se consideran mobbing. Esto permitirá no solo que las áreas responsables de combatirlo puedan reconocerlas, sino también que los empleados sean plenamente conscientes de cuáles son esas acciones y las consecuencias de realizarlas. Es importante elaborar una lista detallada de dichas conductas, describir en qué consisten y especificar las sanciones correspondientes.

2. Identificar hostilidad
Contar con personal designado para identificar casos de mobbing es crucial, ya que este tipo de acoso suele detectarse a través de la observación de las interacciones en los grupos de trabajo, las relaciones entre jefes y subordinados, y las dinámicas en los espacios de convivencia dentro de la organización.
3. Promover una sana cultura corporativa
Otra estrategia clave es asegurar que la cultura organizacional condene de manera explícita cualquier conducta asociada al acoso y fomente valores y normas opuestas. Esto permite crear un entorno laboral saludable, fundamentado en el respeto mutuo, la equidad y la cordialidad.
4. Estimular el buen liderazgo
Destacar y recompensar a los líderes que demuestran un trato respetuoso y positivo hacia sus subordinados es una medida efectiva para prevenir el mobbing, ya que esto refuerza los valores promovidos por la organización, establece un ejemplo claro de convivencia a seguir y fomenta la adhesión a las normas empresariales, además de incentivar actitudes constructivas durante la jornada laboral.
5. Denunciar
Es necesaria la participación activa de todos los colaboradores, no solo respetando la cultura corporativa, sino también contribuyendo a prevenir comportamientos opuestos a los valores de la organización. Hace falta incentivar a los empleados a denunciar cualquier conducta inapropiada, incluido el mobbing, ya sea como víctimas o testigos.

Es importante que los colaboradores sepan que pueden reportar a cualquier persona, independientemente de su jerarquía, y que su compromiso es esencial para preservar una convivencia armónica en el entorno laboral.
6. Un código de ética
Un código de ética es clave para fomentar comportamientos que respeten los derechos humanos, promuevan una convivencia armoniosa y garanticen un trato justo para cada empleado. Además, ayuda a prevenir prácticas perjudiciales, como la discriminación, el acoso, el robo o la divulgación indebida de información. Es importante asegurarse de que todos los empleados estén familiarizados con este código de conducta.
7. Penalizar malas acciones
Pocas veces se toma en cuenta visibilizar conductas que podrían pasar desapercibidas o como un simple descuido, pero que no deben normalizarse porque repercuten negativamente, más allá de la intención de sus responsables.

Acciones sutiles que pueden indicar mobbing pueden ser evitar dar información a un compañero, mentir sobre fechas de entrega o fechas importantes o no tomar en cuenta a alguien para reuniones laborales.
8. Evaluar el clima laboral
Las encuestas periódicas que evalúen el clima laboral son una gran herramienta para conocer la opinión de los trabajadores y su grado de satisfacción en la empresa en torno a la convivencia, además de otro mecanismo de denuncia para detectar el mobbing y otras conductas perjudiciales.
9. Promover las buenas conductas
Los líderes deberían adoptar el hábito de celebrar los logros y éxitos de los colaboradores en público, pero corregir en lo privado para evitar ridiculizar o hacer sentir mal al trabajador en cuestión. Esto desarrolla una cultura positiva basada en el reconocimiento del esfuerzo y los buenos resultados, mientras crea espacios seguros para la crítica constructiva.

10. Habilitar un canal de denuncias
En toda empresa debe habilitarse un canal de denuncias para cualquier situación relativa al acoso laboral, trato discriminatorio o violaciones a los derechos laborales. Un canal de denuncias permite tener medios para comunicar las injusticias dentro de la empresa sin temor a represalias y con certeza de anonimato.
11. Capacitar
Otra estrategia efectivas es invertir en la capacitación de los empleados en temas como liderazgo, asertividad, estilos de gestión, riesgos psicosociales e identificación del acoso laboral. Brindar a los colaboradores las herramientas necesarias para interactuar de forma efectiva, asumir roles de liderazgo y mejorar habilidades comunicativas contribuirá a evitar conductas abusivas en la organización.
Además, educar a los empleados sobre los impactos del acoso laboral en la salud mental y el desempeño profesional les permitirá comprender la importancia de evitar estas prácticas y promover un ambiente de respeto y colaboración.
12. Crear protocolo de atención
Otro requisito importante de la organización es un protocolo de actuación ante casos de mobbing.

El protocolo permite tener la seguridad de que las denuncias sean investigadas y atendidas, así como evitar la arbitrariedad, sanciones injustas o que los culpables no sean castigados por cuestiones como favoritismo o influencia. Un protocolo de atención permitirá implementar un proceso transparente y equitativo para determinar si un caso debe proceder y aplicar las medidas correctivas correspondientes.
Es fundamental que el personal esté familiarizado con este procedimiento, ya que ello contribuirá a sensibilizarlos sobre la importancia de prevenir este tipo de conductas inapropiadas y a fomentar un entorno laboral respetuoso, seguro y saludable.
FUENTE: Expok.
IMÁGENES: Pexels.