Según revela un nuevo estudio pionero, los hoteles para abejas pueden ayudar a los polinizadores nativos a recuperarse tras los incendios forestales provocados por el clima.
Una investigación innovadora a nivel mundial, encabezada por el Dr. Kit Prendergast, experto en abejas nativas de la Universidad del Sur de Queensland (UniSQ), reveló que los hoteles para abejas pueden ser fundamentales para la recuperación de estas especies tras incendios forestales.

En un contexto de disminución global de polinizadores silvestres y de incendios cada vez más intensos debido al cambio climático, estas amenazas comprometen seriamente la biodiversidad y el equilibrio de los ecosistemas. El estudio revela que estas estructuras pueden facilitar la recolonización y el asentamiento de abejas que anidan en cavidades en zonas impactadas por el fuego.
“Si bien se ha prestado mucha atención a la recuperación de la flora tras los incendios forestales, prácticamente no se ha invertido en la recuperación de los polinizadores, que son vitales para la restauración de las plantas con flores y la sostenibilidad de las poblaciones vegetales”.
afirmó Prendergast.

“Las abejas nativas suelen ser los principales polinizadores de las flores silvestres, por lo que es crucial encontrar una forma práctica de apoyar su recolonización y recuperación tras los incendios forestales”.
afirmó Prendergast.
Hoteles para abejas
Los hoteles para abejas son refugios artificiales creados especialmente para especies que anidan en cavidades; durante años han funcionado como espacios protegidos para algunos polinizadores y habitualmente se instalan en patios o jardines.
Para llevar a cabo el estudio, el Dr. Prendergast y su padre, Stephen, instalaron 1,000 hoteles para abejas: la mitad con bloques de madera perforados y la otra mitad con bambú y tubos de PVC, en cinco zonas del bosque de Jarrah, en el suroeste de Australia Occidental, una región severamente afectada por los incendios forestales de 2019-2020.
Desde agosto de 2021 y por siete meses, se realizaron censos mensuales para observar la actividad de las abejas nativas y de las abejas melíferas en la vegetación cercana y en tres áreas de control sin hoteles para abejas, también impactadas por el fuego.

“La recuperación fue un éxito: se utilizaron todos los hoteles para abejas, y las abejas nativas ocuparon más de 800 nidos en total. También registramos una actividad apícola significativamente mayor en los hoteles que en los sitios de control. Esto demuestra claramente que los hoteles para abejas bien diseñados pueden favorecer la recolonización natural y acelerar la recuperación de la población”.
declaró Prendergast.
No obstante, en las áreas con mayor presencia de abejas melíferas se registró una menor actividad de abejas nativas forrajeando o utilizando los hoteles para anidar.

“Esto no es sorprendente, ya que las abejas melíferas pueden competir con las abejas nativas por recursos esenciales como el néctar y el polen, especialmente en zonas post-incendio donde hay escasez de alimento. Recomendamos excluir la apicultura de las zonas afectadas por incendios para dar a las abejas nativas la oportunidad de recolonizar y persistir en entornos post-incendio”.
afirmó Prendergast.
FUENTE: Insects.
IMÁGENES: Pexels.
