Los perros son tan inteligentes que si los guiamos bien, podrían ser los mejores ayudantes para rescatar al planeta del cambio climático.
Panamá carece de un registro formal de cuántos animales viven en situación de calle, mucho menos se tienen registros de cuántos mueren o quedan lisiados al ser arrollados por conductores. La lamentable situación del mejor amigo del hombre no solo constituye un caso bastante grave de injusticia para con la especie y la humanidad en general, sino un flagelo para el medio ambiente.

A simple vista no se diría que exista una relación entre ambos fenómenos, sin embargo conexiones indirectas y complejas sí que existen. Ya sea por la proliferación de sus desechos biológicos, los cuales amenazan con contaminar fuentes de agua o la depredación de otras especies, a la que recurren a falta de alimentos, el desdén para con los perros o gatos callejeros puede perjudicar el ambiente un poco más de lo que ya está.
Si tienes mascota o vas a adoptar una, enhorabuena, estás contribuyendo con el medio ambiente. Eso sí, procura que tu proceso de adopción sea realmente efectivo.

Para esto, hemos querido compartir contigo algunas buenas prácticas:
1. Consume local
Nutre a tus mascotas con alimentos elaborados a base de ingredientes orgánicos, preferentemente de empresas respetuosas con el medio ambiente. Y es que cada vez más, la industria de alimentos para mascotas está migrando hacia prácticas más sostenibles. Algunos buenos ejemplos los dan Green Petfood y Happy Dog.

2. Esteriliza
La esterilización supone una serie de ventajas para las mascotas, los dueños y el ambiente en general. Ya no solo se previenen las infecciones uterinas y el cáncer en perros y gatos, sino que se reduce la sobrepoblación de animales callejeros con el riesgo de transmisión de enfermedades entre animales y humanos (zoonosis).
3. Usa bolsas biodegradables
Para desechar los desechos de las mascotas evita utilizar bolsas de plástico y elige las que están hechas de materiales biodegradables, como las que están hechas a base de fécula de maíz que se descomponen en 6 meses.

4. Compras al por mayor
Al reutilizar tus propios recipientes, no solo estarás ayudando a reducir la cantidad de empaques que terminan en la basura, sino que también podrás elegir alimentos de mayor calidad para tu mascota. Además, al disminuir la frecuencia con la que tienes que salir a comprar comida, ahorrarás en gastos de gasolina y reducirás tu consumo de combustible.
5. Arena ecológica
Si tienes gato, busca cajas de arena hechas de maíz, cultivos de trigo renovable, virutas de madera o papel de periódico reciclado. Esto evitará que los desechos tóxicos lleguen al ambiente.

Al implementar estas prácticas, estarás ofreciendo a tu mascota una alimentación más natural y saludable, además de reducir tu huella ecológica y la de tu amigo de cuatro patas.
FUENTE: Wokii.
IMÁGENES: Pexels.