Campañas como “Panamá se ve mejor sin basura” y otros esfuerzos dirigidos a gestionar los desechos plásticos y la protección del ornato, no solo protegen el ambiente sino que preservan el activo turístico del país.
Más de 380 mil toneladas de desechos plásticos se acumulan en Panamá por año, con un 89% del mismo terminando en vertederos, áreas naturales o reducida a cenizas al aire libre, afectando la salud, horadando los recursos naturales y restándole atractivo al país. La necesidad de implementar estrategias viables para gestionar el problema de la acumulación de desechos es inmediata, no solo por la urgencia ambiental, sino también para potenciar el atractivo local para el turismo.

En 2023, el turismo abarcó el 15,8 % del producto interno bruto, con ingresos cercanos a los $11 mil millones. Se trata de una actividad redituable de la que se benefician en gran medida las arcas nacionales. Un destino turístico local por excelencia es isla Taboga, ubicada a 20 kilómetros en el Pacífico de la ciudad capital.
La conocida como la isla de Las Flores, enfrenta el desafío de la basura arrastrada desde la ciudad de Panamá y los residuos abandonados por los visitantes. Situaciones como esta se reproducen en rincones y esquinas de la ciudad y las zonas rurales. De ahí que las iniciativas sanitarias diseñadas para promover el aseo y reducir los desechos, sean tan apreciadas.

En esta línea, vale la pena mencionar la recientemente lanzada campaña “Panamá se ve mejor sin basura”, postulada por una coalición integrada por gobierno, empresa privada, fundaciones, oenegé y organismos internacionales con miras a Panamá más limpio, saludable y próspero para atraer a turistas.
Un ejemplo replicable
Surgiendo como respuesta a la necesidad de abordar los efectos ambientales, económicos y sanitarios de los residuos sólidos en el país, la campaña articula los pilares «economía, salud y conservación«, alineando sus acciones a favor del fomento del turismo sostenible, la prevención de enfermedades vinculadas a la falta de higiene, la promoción de espacios seguros y la conservación y protección del equilibrio ambiental de Panamá.

Con la iniciativa, la coalición busca transformar la relación de los ciudadanos con su entorno y consolidar un mensaje común de acción y responsabilidad colectiva.
“La educación y la conciencia ambiental son clave para crear el cambio que necesitamos. La protección de nuestros ecosistemas no solo asegura un entorno saludable, sino también un futuro seguro para Panamá”.
concluyó Adrián Benedetti, director ejecutivo de ANCON.
Entre los aliados de la campaña figura la Asociación Nacional para la Conservación de la Naturaleza (ANCON) que se comprometió a liberar una plataforma en su página web para centralizar información y los espacios de colaboración.

Basura vs turismo
El impacto económico de la acumulación de basura se traduce en menos visitas, menores ingresos derivados del turismo y la asociación del país con una imagen negativa a nivel internacional. En palabras de Ernesto Orillac, expresidente de la CAMTUR y la Asociación Panameña de Operadores de Turismo (Apotur) «es sumamente importante concientizar a todos (…) a cuidar nuestro ambiente (…) y trabajar sobre el reciclaje, porque la sostenibilidad es uno de los puntos más relevantes para el visitante y el mismo panameño».
«En las encuestas que hacemos a los visitantes para mejorar, el tema número uno que les afecta o ven como un problema es la basura. Panamá siempre en el 96 u 97 %, los visitantes quedan fascinados con el país, pero siempre o casi en todas está el tema de la basura, no es un tema que solo nos afecta a nosotros en salud sino a los visitantes también. Tenemos que entender la importancia de mantener nuestro país limpio, como si fueran nuestras casas”.
acotó Orillac.

FUENTE: Nota de Prensa.
IMÁGENES: Luis Quintero / Stiven Rivera.